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Colombia: Entrevista con el comandante Oscar Santos, del ELN

Colombia: Entrevista con el comandante Oscar Santos, del ELN

"Las fuerzas armadas buscan la destrucción del tejido social y a las organizaciones sociales"
Armando Kiko Correa

Sistema Informativo Patria Libre

El Comandante Oscar Santos, miembro del Comando Central, máxima instancia del ELN de Colombia, nos concedió esta entrevista vía Internet que ofrecemos a nuestros lectores.

S.- Hay una arremetida militar de las fuerzas del gobierno. Analistas hablan de un repliegue de la guerrilla, otros dicen que la insurgencia está acorralada. En concreto, ¿el ELN cómo está respondiendo a la ofensiva? ¿Es cierto que está acabado?

Oscar. El imperio y la oligarquía buscaron como presidente a quien acometiera la tarea de derrotar o debilitar a la insurgencia colombiana. Con este compromiso llegó Uribe a la presidencia. Dieciséis meses después es muy poco lo que puede mostrar.

La guerrilla sigue intacta en sus acumulados, cuadros y cabezas. Hay bajas, detenciones y pérdidas, pero sin el tamaño y trascendencia que registran los informes oficiales.

El accionar militar de las Fuerzas Armadas está deliberadamente dirigido a la destrucción del tejido y las organizaciones sociales, con la eliminación de sus líderes y el desplazamiento forzado de comunidades enteras. De ahí provienen sus cifras de muertos y detenidos. Estas tareas son realizadas conjuntamente con grupos paramilitares que conviven y coordinan con el Ejército y la policía.

En cuanto al ELN, es mentira que esté acabado. Tal afirmación es el fruto de una campaña virtual dirigida a mostrar éxitos a través de presentarlo debilitado y sin posibilidades. Uribe y sus asesores están vendiendo la idea de que estamos acabados y debemos aceptar su propuesta de rendición. Ocultan nuestras operaciones militares y algunas las registran como resultado de otras fuerzas guerrilleras, para que no aparezcamos.

Operaciones como "Allende Vive" no se pueden tapar por más que se quiera, convirtiéndose en un mentís a su campaña.

S.- La respuesta a la ofensiva militar del gobierno, según se entiende, es de repliegue táctico de la guerrilla. ¿Qué tanto resultado les está dando?

Oscar. Uribe se comprometió con una estrategia de guerra y a ésta le apuesta su capital político, a la vez que pretende involucrar a todo el país en ella. La campaña presidencial la hizo prometiendo un gobierno de mano fuerte y derrotar en corto tiempo a los "terroristas" y acabar con el conflicto interno.

La coyuntura electoral que acaba de pasar refleja un cierto desencanto de muchos que le apostaron al programa guerrerista pensando en resultados inmediatos. Algunos hasta se distancian y son evidentes los síntomas del desgaste presidencial a pesar de las manipulaciones de los medios. Se está desinflando el globo Uribe, la salida militar no se avizora por parte alguna y la solución política no se contempla entre sus prioridades, quedando el país en la sin salida.

Las Fuerzas Armadas con asesoría, tecnología y apoyo gringo cambiaron de estrategia y disponen de nuevos recursos para ganar la guerra rápido.

A estos cambios estamos respondiendo con guerra de guerrillas, con la táctica de golpear por sorpresa, morder, replegarse, en la que se busca debilitar al contrario, preservar la fuerza propia y acumular, evitando enfrentamientos en escenarios y combates de decisión rápida, donde el enemigo puede sacar ventaja con su aviación y las nuevas tecnologías.

El tipo de estrategia y la guerra que desarrollamos no son concebidas para un desenlace a corto plazo. En cambio a Uribe el tiempo se le agota para definir a su favor la guerra. Por eso se desespera y busca el desenlace rápido, pues la costosa maquinaria bélica le desangra sus finanzas y le hace perder el escaso patrimonio político que le resta.

S.- Las comunidades denuncian el incremento de la violación a los derechos humanos y al DIH en el país y de manera especial en las antiguas zonas de rehabilitación y consolidación, ¿qué nos puede decir sobre esta realidad?

Oscar. La Corte Constitucional acaba tumbar las normas que crearon las zonas de rehabilitación y consolidación por ser violatorias a los elementales derechos de los ciudadanos. A pesar de esto continúan la mayoría de las medidas represivas implementadas.

Las medidas aplicadas son diversas: restricción a la libre movilización, detenciones y allanamientos arbitrarios, persecución y en general militarización de la vida cotidiana. En estas zonas se ha detenido un número considerable de ciudadanos acusados de pertenecer al ELN y las FARC y de realizar acciones terroristas. La inmensa mayoría de los detenidos tienen que ser liberados pasados unos días por falta de cargos reales.

Las comunidades han respondido oponiéndose y denunciando los diferentes casos de represión y arbitrariedades violatorias de los derechos humanos y el DIH especialmente en Arauca y con menor fuerza en Sucre y Bolívar. Las respuestas no logran tener fuerza suficiente debido a que las comunidades viven bajo el régimen del terror que imprimen las Fuerzas Armadas en contubernio con los paramilitares que impide cualquier expresión visible de protesta o inconformidad de parte de las comunidades. Quien se atreva a protestar lo matan o es acusado de terrorista. Esta realidad es evidente.

Sería conveniente para hacerse a una idea más real que la prensa y la comunidad internacional visiten el país y en particular las zonas de rehabilitación que siguen siendo lo mismo, pero desprovistas de ese nombre.

S.- En distintos informes sobre derechos humanos se afirma la vinculación de los militares y policías colombianos con los paramilitares y el narcotráfico. ¿ Cómo es esa relación? y por favor ilustre algunos hechos concretos que se puedan verificar en la actualidad.

Oscar. En Colombia son pocas las zonas campesinas que están libres de cultivos de coca o amapola. El gobierno colombiano y la DEA dicen que han disminuido las hectáreas de cultivos ilícitos, cuando la verdad es que están aumentando, promovidas las siembras por militares y paramilitares.

Los vínculos entre Fuerzas Armadas, paramilitares y narcotraficantes son evidentes. En muchas partes del país y en la vida cotidiana es de público conocimiento la convivencia y la coordinación entre ellos.

Los paramilitares ubican sus bases en sitios públicos, en corregimientos y veredas, a la vista de todo el mundo, donde permanecen doscientos o trescientos hombres acantonados, sin que supuestamente los vean el Ejército y otras autoridades; ejercen control con retenes en carreteras y en pueblos donde existen bases del Ejército y puestos de policía, la fiscalía y el DAS. A veces la distancia entre uno y otro retén no supera los 500 metros y tampoco son vistos.

De acuerdo a las tareas que coordinan se intercambian o patrullan juntos, con el brazalete de las AUC o con el del Ejército colombiano. Es frecuente que los campesinos identifiquen a soldados que entran a su zona como integrantes del Ejército y después llegan como paracos o viceversa.

Uribe, en uno de los frecuentes regaños públicos a los militares por falta de resultados, denunció que en muchos pueblos la policía se la pasa ingiriendo licor con los paramilitares y no cumplen con su deber. El contubernio y matrimonio de la fuerza pública con los paramilitares es tan descarado que el mismo presidente lo denunció.

Los vínculos entre paramilitares y narcotraficantes son estrechos porque son lo mismo. Los grandes capos como Carlos Castaño, Mancuso y Don Berna, son patrones narcotraficantes y jefes paramilitares a la vez, articulados a la estrategia contrainsurgente, con franquicia para consolidar territorios para el negocio, abrir rutas y controlar puertos para exportación de la droga.

Del dinero del negocio de la droga la fuerza pública recibe su parte. Son cada vez más frecuentes los escándalos en la costa norte donde resultan involucrados generales y coroneles del Ejército y la policía, con cargamentos de droga para la exportación pertenecientes a paramilitares.

En San Pablo, Bolívar, por ejemplo, el Ejército cobra un impuesto para dejar pasar la gasolina y otros insumos para el procesamiento de la hoja de coca. Cuando supuestamente tienen la función de combatir el narcotráfico, se benefician de él por permitirlo.

S.- La intervención de EE.UU. en el conflicto interno cada vez es más intensa y descarada. ¿Qué piensa el ELN de los planes del gobierno gringo para Colombia y Sudamérica?

Oscar. La injerencia norteamericana en el conflicto colombiano es evidente y creciente. En un período de tiempo corto pasaron por Colombia representantes y funcionarios de muy alto rango del gobierno de Bush, lo que indica el especial interés que tiene el imperio sobre nuestro país y sobre su conflicto interno. Primero llegó Colin Powell, posteriormente el general Richard Myers, jefe del estado mayor conjunto y por último Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa.

La ayuda económica está siendo incrementada, lo mismo que la ayuda en asesoría, recursos militares y técnicos.

La intervención directa de tropas norteamericanas aunque no se puede descartar totalmente, parece no está entre sus prioridades. La lección de Vietnam, ahora la de Afganistán y especialmente la de Irak le resulta tan costosa que seguramente pensará más de una vez en comprometerse con otra guerra de ocupación.

La administración Bush, en el caso colombiano, le apuesta a una fuerza multilateral, disponible para desplegarla y ocupar el país en el momento que lo considere necesario, con ese fin está presionando a los países vecinos para que comprometan sus Ejércitos en tal aventura. Claro que esta variante se le está complicando con la nueva realidad del mapa político suramericano menos proclive a recibir este tipo de órdenes.

El ALCA es otra carta que se juega el imperio con la que pretende convertir a las naciones latinoamericanas y del Caribe en nuevas colonias. Al quedar amarradas las economías a los intereses norteamericanos, como pretende dicho acuerdo, los países verán perdida la soberanía y por añadidura sometidos políticamente.

Y en respuesta las chispas que están prendidas en varios países encenderán la pradera, multiplicarán la resistencia y unificarán millones de manos luchando por la segunda y definitiva independencia.

S.- Sectores sociales y organizaciones políticas vienen hablando de unidad para enfrentar al régimen autoritario de Uribe. El ELN entiende la unidad como un eje estratégico, en este momento ¿qué propone?

Oscar. Un régimen agresivo y prepotente como el que lidera Uribe Vélez termina golpeando a muchos sectores y con el unanimismo que intenta implantar, excluye. Esta política favorece la convergencia de grupos políticos y sectores sociales y en general de todos los que rechazamos el mandato guerrerista, ajeno al bienestar de las mayorías y entregado a los intereses imperiales.

El rechazo al modelo neoliberal, la exigencia para que se prioricen la inversión social y la solución política, se reduzca el gasto militar y la crisis humanitaria que están viviendo las comunidades, despierta solidaridad con regiones como la Sierra Nevada de Santa Marta, el Sur de Bolívar, Arauca, el Oriente antioqueño, el Sur occidente colombiano, entre otras.

Estamos en un momento muy especial y favorable para aglutinar en contra de la guerra y del intervencionismo del imperio, para poner nuevamente al centro la solución política al conflicto interno. El cuarto de hora creado con la derrota de Uribe hay que aprovecharlo en la unificación de una alternativa democrática amplia y popular que se enfrente al guerrerismo oligárquico.

Las corrientes políticas opositoras en el ámbito nacional y regional que aparecieron en las últimas elecciones y que están representadas en algunas gobernaciones, alcaldías y escaños parlamentarios, se deben incluir en el proceso unitario. Este fenómeno, que constituyó un nuevo mapa político, no se puede ignorar pues puede incidir en la vida del país.

Es sobre la base de esta lectura que consideramos un deber trabajar por potenciar los procesos unitarios en el movimiento guerrillero, en el movimiento social y popular, adelantarlos en torno a luchas en que nos sintamos recogidos e identificados las mayorías.

Creemos que se han generado condiciones para unificar a todos los que estamos por un nuevo país y en función de otras alternativas para la nueva Colombia.

Noviembre 10-03

Afganistán debate su futuro

Afganistán debate su futuro

Lisandro Otero
Rebelión

Libia acaba de anunciar su decisión de suprimir sus armas de destrucción masiva, incluidas las nucleares y químicas, así como el desmantelamiento de su cohetería de un alcance mayor a 300 kilómetros cuadrados y capaces de transportar cargas mayores de 500 kilogramos. El anuncio fue hecho con júbilo en la Casa Blanca por el mismo George Bush, atribuyéndose el logro con vistas a su campaña electoral. Es decir, se obtiene lo mismo que en Irak pero sin el empleo de armamento. De inmediato la Santa Alianza integrada por Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, España e Israel ha impartido su bendición al ofrecimiento, seguidos de cerca por Rusia.

Libia ha sido un país en cuarentena política y económica desde 1992, tras el atentado al avión de pasajeros sobre Lockerbie, que produjo centenares de muertos y un repudio mundial al terrorismo indiscriminado que produce víctimas inocentes.

Ello significa que Muamar el Kadafi se ha sometido mansamente tras haber declarado en 1977 a Libia como una república de masas, es decir, un régimen de carácter popular y de beneficio social. El ejemplo de lo ocurrido en Irak puede que le haya asustado lo suficiente como para no querer pasar por un riesgo similar. ¿Quiere esto decir que desde ahora se integra dócilmente al mundo neoliberal? ¿ Habrá un sometimiento a los dictados del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional?

Libia es un país subpoblado, subdesarrollado y subeducado. Con un vastísimo territorio de un millón 775 mil kilómetros cuadrados solamente cuenta con cinco millones y medio de habitantes. El noventa por ciento de su espacio vital está integrado por desiertos. Sin embargo produce 1.3 millones de barriles de petróleo por día lo cual eleva su PIB a 32 mil millones de dólares anuales. Cuentan con el 3% de las reservas mundiales de combustible. Tiene la ventaja, a diferencia de Irak, que mantiene una homogeneidad religiosa: el 99% son sunitas.

Sin embargo, si este país árabe ha caído bajo los efluvios tentadores del capitalismo retrógrado de nuestro tiempo, ello no quiere decir que el resto del mundo árabe esté siguiendo el mismo camino. En Afganistán la Loya Jirga, o asamblea popular, está reunida por convocatoria del títere Hamid Karzai. Dos años después de su ocupación colonial por Estados Unidos el país sigue exportando derivados de opio y continúa sumido en la más espantosa miseria. Allí, como en Irak, la resistencia patriótica se enfrenta a los ocupantes que oprimen su soberanía.

En Afganistán continúan imperando los señores de la guerra, los poderosos cabecillas tribales y los narcotraficantes. En la Loya Jirga se sienta como una figura de opereta el ex rey Zahir, a quien se le ha dado el título de "Padre de la Nación". La tarea principal del cónclave es decidir si tendrán un régimen político parlamentario o un Poder Ejecutivo centralizado. Karzai es un figurón americanizado que guarda un estilo occidental que lo aleja de su cultura y sus compatriotas.

Estados Unidos gastó 17 mil millones de dólares en destruir Afganistán. Ese fue el costo de todos los artefactos destructivos, combustible, municiones, envío de portaaviones y bombarderos para la devastación total del infortunado país. Afganistán había sufrido años de ocupación rusa y una aniquiladora guerra anterior, alentada por la CIA, que armó a los mujaidines para que hostigaran al oso soviético. Fueron esos mismos guerreros pronorteamericanos los que incurrieron en el feroz extremismo talibán al denegar la educación a las mujeres y prohibir la música y el cine. La salud, la educación son prácticamente inexistentes. Los suelos erosionados por la metralla no son productivos para la agricultura. El país se encuentra envenenado por millones de toneladas de explosivos que han sido detonados.

La posesión del área circundante al Golfo Pérsico es vital para Estados Unidos y esto es, precisamente, lo que impulsa --como reacción inversa--, el prevaleciente, y creciente, sentimiento antiyanqui de los pueblos árabes, pese a los esfuerzos de institucionalización de la Loya Jirga y la rendición del gobernante libio.

gotli2002@yahoo.com

La economía cubana en el 2003: "Nuestras esperanzas se fundan en sólidas razones"

La economía cubana en el 2003: "Nuestras esperanzas se fundan en sólidas razones"

Osvaldo Martínez
2003-12-23


Intervención del diputado Osvaldo Martínez, Presidente de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional, sobre los temas del Plan de la Economía Nacional y el Presupuesto del Estado. La Habana, 23 de diciembre del 2003.

Compañero Comandante en Jefe Fidel Castro, Presidente del Consejo de Estado y de Ministros;
Compañero Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional;
Compañeras y compañeros Diputados:
Al intervenir ante la Asamblea Nacional en diciembre del pasado año 2002, expresamos que en él se había registrado un pequeño crecimiento y un alto desarrollo.
El pequeño crecimiento se explicaba por la excepcional adversidad del entorno económico internacional, por las secuelas de tres huracanes y por el vicio de origen del Producto Interno Bruto, indicador creado en economías de mercado capitalistas para medir crecimientos en tanto transacciones mercantiles, pero incapaz de reflejar acciones animadas por la solidaridad, la justicia social, el mejoramiento humano y el acceso a la cultura. El alto desarrollo se explicaba por el despliegue de una verdadera Revolución Social dentro de la Revolución, expresada en numerosos programas sociales.
En este año 2003 algunos factores externos resultaron menos desfavorables y de inmediato la economía demostró que sus signos vitales continúan fuertes y elevó su crecimiento incluso en la inexacta expresión del Producto Interno Bruto tradicional, y creció en mayor grado, según el recálculo de este indicador elaborado por el Ministerio de Economía y Planificación, que se encamina a disminuir la subvaloración de nuestros servicios sociales. Pero, antes de abordar lo ocurrido en el año 2003, es conveniente recordar que han transcurrido diez años desde que en diciembre de 1993 finalizó el que fuera el año más difícil e incluso angustioso en términos económicos durante el período especial.
Recibimos en ese año el embate concentrado de los peores efectos de la desaparición de la URSS y del CAME, del bloqueo estadounidense intensificado, del dominio de la economía mundial por una política neoliberal entonces pujante y de nuestra inexperiencia para operar en ella dentro de sus reglas de lucro desmedido, desigualdades enormes, especulación desenfrenada y competencia salvaje condensada en la expresión “sálvese quien pueda”.
Fue aquel año en el que mayores esperanzas acarició el enemigo imperialista en cuanto a que la economía que llamaban “subsidiada”, de un país por ellos calificado como “satélite”, se derrumbaría inexorablemente.
Para el pensamiento político y económico tradicional era imposible que un pequeño país subdesarrollado, que había perdido de la noche a la mañana el 85 por ciento de su comercio exterior, el abastecimiento de petróleo, y que en 1993 mostraba un descenso acentuado en su producción, un déficit fiscal de una magnitud inconcebible para la sabiduría convencional del Fondo Monetario Internacional, una grave acumulación de liquidez en manos de la población sin contrapartida en bienes y servicios, así como apagones extensos y diarios, fuera capaz de sobrevivir.
Sus esperanzas parecían fundarse en sólidas razones. Nunca antes en la historia económica a un pequeño país le había sido aplicado, por la potencia más poderosa que haya existido, un bloqueo económico tan férreo, minucioso y destructivo durante tanto tiempo. Nunca antes en la historia económica un pequeño país pobre había sido obligado a hacer, en poco más de tres décadas, dos gigantescas y costosas transformaciones de su base tecnológica y del tejido de sus relaciones económicas externas. La primera de ellas, al romper los vínculos de explotación e intercambio desigual que la ataban a la economía de Estados Unidos. La segunda, al desaparecer abruptamente las relaciones económicas con la URSS y los restantes miembros del CAME.
No faltaron entonces los consejeros que combinaron la sabiduría aparente con el triunfalismo exaltado del capitalismo ante la derrota del socialismo real, y nos dijeron que el camino era uno solo y evidente: el ajuste económico neoliberal, que se podría sintetizar en abrir la economía para privatizarla y venderla.
Ese camino que Cuba rechazó fue el que por entonces toda América Latina transitó. En 1993 estaba de moda en el pensamiento neoliberal en América Latina decir que la década de los años 80 con su dolorosa crisis de la deuda externa, había sido la “década perdida”, en tanto desagradable pero imprescindible período de corrección de políticas económicas equivocadas, pero que en cambio la década de los años 90 era la “década de la esperanza”, aquella en que se recogerían los buenos resultados y la riqueza se derramaría hacia todos los latinoamericanos.
Diez años después el contraste entre Cuba y aquellos países que adoptaron la política neoliberal diseñada para ellos desde Washington y para Washington con el nombre de “Consenso de Washington”, es grande y aleccionador.
El fracaso del neoliberalismo, que es como decir la política funcional a los intereses de dominio del capitalismo transnacional globalizado, es hoy inocultable, evidente, estrepitosa.
Los ayer fervientes y orgullosos neoliberales sostienen en muchos casos sus creencias, pero no aceptan ahora ser llamados neoliberales, porque la repulsa popular y los fracasos prácticos han devaluado el calificativo.
En el cauteloso lenguaje de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) de Naciones Unidas, se admite que a partir de 1980 en el desempeño económico y social de la región, hay que descontar la “década perdida” de los años 80, pero en los 90, después de algunos años de dudoso crecimiento, a partir de 1998 y hasta el actual 2003, comienza un “sexenio perdido”, por lo que en términos de aritmética elemental resulta que, en 23 años de ciclo neoliberal en América Latina, se han perdido 16, lo que equivale a sacrificar en el antidesarrollo, la pobreza y la desesperanza a varias generaciones de latinoamericanos.
Lo ocurrido en el año 2003 en esta región es más de lo mismo.
El crecimiento económico que los neoliberales aseguraron sería impetuoso al liberar el mercado de las ataduras estatales, fue un anémico 1,5 por ciento, tratándose de economías en las que el PIB refleja la realidad económica con más precisión por su carácter absolutamente mercantil.
En los últimos seis años el crecimiento promedio ha sido de 1,3 por ciento, y el PIB por habitante es este año 1,5 por ciento inferior al de 1997.
El desempleo, que era muy elevado el pasado año, aumentó más aún hasta alcanzar 10,7 por ciento, lo cual se expresó, entre otras cosas, en que 700 mil personas se sumaron al ejército de desempleados urbanos, el cual asciende a más de 17 millones. Estas cifras, que dan cuenta de una tragedia laboral que desperdicia y rechaza al recurso productivo más valioso, esto es, la capacidad humana para trabajar, son pálido reflejo de una realidad aún peor, pues la estadística de desempleo es sólo urbana y en muchos casos no abarca más que las ciudades principales.
El empleo disponible es sólo para trabajo informal en 7 de cada 10 nuevos empleos, y en tales condiciones de desempleo y precariedad laboral no es extraño que los salarios reales descendieran 4,7 por ciento.
Según la CEPAL, 227 millones de latinoamericanos, que representan el 44 por ciento de la población, son pobres, y de ellos 92 millones son indigentes.
En este año 2003 hay 20 millones de latinoamericanos pobres más que en 1997.
La industria más eficiente instalada por el neoliberalismo en la región ha sido la fabricación de pobres, indigentes y desempleados.
Según el Banco Mundial en reciente estudio sobre la desigualdad en América Latina y el Caribe, la brecha de ingreso entre el diez por ciento más rico y el diez por ciento más pobre de la población, es de 30 veces, la mayor del mundo. Esto significa que el diez por ciento más rico se apropia del 48 por ciento del ingreso total mientras que el diez por ciento más pobre apenas recibe 1,6 por ciento.
En siete países la proporción de pobres supera el 50 por ciento de la población. La numerosa población indígena recibe entre 35 por ciento y 65 por ciento menos que la población blanca por trabajos iguales. Las mujeres y hombres negros reciben alrededor del 45 por ciento del salario de sus compatriotas blancos.
Si los efectos sociales son desastrosos, el comportamiento de la economía no lo es menos. El ingreso de inversión extranjera directa, que fue en algunos años el punto fuerte de los neoliberales, se ha desplomado por la situación adversa de la economía mundial y el agotamiento en varios países de las privatizaciones alegres de años anteriores debido al repudio popular ante el encarecimiento y peor calidad en servicios públicos que fueron privatizados.
La deuda externa, viejo problema nunca resuelto, sigue siendo un factor de saqueo financiero y de bloqueo al desarrollo en una región donde varios países acumulan una deuda que es superior al 50 por ciento del PIB y mantiene a los países en constantes renegociaciones bajo la presión injerencista del Fondo Monetario Internacional.
En América Latina la acumulación de pobreza, injusticia social e inequidad está dejando de ser un dato pasivo y se transforma en protesta social, movilización y acciones. Regímenes neoliberales fueron derribados por movimientos de masas en Argentina y Bolivia. Otros se tambalean entre el desprestigio y la inutilidad. Movimientos de masas iniciaron en Venezuela una revolución social profunda que combate el neoliberalismo, y en Brasil llevaron al gobierno a un líder en quien depositan sus esperanzas para resolver los problemas sociales que en aquel país el neoliberalismo agravó.
La lucha contra el ALCA se ha intensificado y ha obligado al gobierno de Estados Unidos a cambiar el diseño original de este plan anexionista para intentar alcanzar sus objetivos mediante Acuerdos Bilaterales de Libre Comercio.
En América Latina el gobierno de Estados Unidos comienza a recoger tempestades de movimientos sociales de protesta, después de haber sembrado vientos de falsas promesas, de explotación y dominación.
La realidad cubana es bien diferente a ese convulso mundo capitalista neoliberal que rechazamos.
En los diez años transcurridos desde diciembre de 1993, la Revolución Cubana no sólo sobrevivió, haciendo imposible hablar de “economía subsidiada” y de “satélite”. Ahora la única expresión exacta es la de un pueblo hostigado, bloqueado, acosado que, en ejercicio de la independencia que conquistó en enero de 1959, lucha en todos los terrenos, incluyendo la economía, para no dejarse humillar y por su derecho a construir su mundo mejor, su socialismo.
Mucho más que sobrevivir, el país ha sido capaz de alcanzar transformaciones y logros en términos de desarrollo que no pueden ser silenciados.
Entre 1994 y 2003, el crecimiento de la economía de Cuba, aun medido por el inexacto PIB, supera en proporción de 4 a 1 el crecimiento promedio de América Latina.
En los diez años mencionados, Cuba bajo el bloqueo económico ha sido capaz no sólo de hacer crecer la economía, sino de transformarla en su estructura histórica de vieja data, en sus niveles de eficiencia, aunque estos sean aún insuficientes, y de colocarse en el umbral de una economía del conocimiento que sea capaz de apoyarse en producciones intelectuales creadas por su riqueza más estratégica: el capital humano formado en cuatro décadas.
De una economía estructurada tradicionalmente alrededor de la producción y exportación de azúcar y algunos otros productos básicos, hemos pasado en estos diez años a una estructura más moderna y menos vulnerable de economía de servicios en la que, sin desdeñar el aprovechamiento de los tradicionales productos básicos, hemos incorporado al turismo como eje del desarrollo con su capacidad para inducir el crecimiento de numerosas actividades que se benefician de su demanda, y estamos comenzando a recibir los resultados económicos y sociales de realizaciones de avanzada científico-técnica, como la biotecnología, la producción de medicamentos y equipos médicos, y más recientemente el uso extendido de la informática, con particular énfasis en el sistema de educación.
Si en 1993 el país daba sus primeros pasos en el turismo, recibiendo aquel año a 546 mil visitantes, en el año actual recibiremos a no menos de un millón 900 mil con una industria turística que, aunque puede y debe reducir sus costos e integrarse más a la economía interna, cuenta con más de 41.600 habitaciones y recibe de fuentes nacionales el 69 por ciento de lo que consume.
La biotecnología cubana, orgullo científico del país, propiedad del pueblo e hija de la visión y la tenacidad del Comandante en Jefe, demuestra en menos de dos décadas el acierto de haber comenzado cuando muchos creían imposible que en este pequeño país pudieran desarrollarse centros de excelencia científica como los que hoy tenemos.
En la difusión de las tecnologías de información funcionan más de 45 mil computadoras en escuelas primarias y secundarias, y la Universidad de Ciencias Informáticas cuenta ya con 4.000 estudiantes, en un régimen de estudio intensivo y dotado de las condiciones adecuadas.
En estos años se ha transformado el sistema bancario en términos de modernización y adaptación a las funciones de estímulo y regulación de la economía nacional. La creación del peso convertible fue importante, pero su relevancia se hizo más evidente en la implantación durante este año del control de cambios que tiende a frenar los excesos de la dolarización como los cobros a elevados e injustificados precios y contribuye a evitar gastos superfluos en divisas. Con el control de cambios se hace posible también ordenar los pagos externos según las prioridades del país.
El Banco Central ha llevado a cabo un trabajo sostenido e inteligente respecto a las obligaciones a corto plazo, que presionaban la balanza de pagos, y ha logrado reprogramaciones que mejoran nuestra holgura financiera y son expresión de confianza en la solidez de nuestra economía.
Nuestra estructura económica y el modo de funcionamiento de ella cambiaron. No lo hizo la base de propiedad social sobre la que se asienta la parte ampliamente decisiva de la economía.
Ni privatización masiva, ni apertura indiscriminada, ni mercado desregulado, fortaleciendo a los fuertes y debilitando a los débiles.
En estos diez años de duro batallar, y en especial a partir del combate victorioso por el regreso de Elián y la Batalla de Ideas planteada, la transformación social ha sido profunda y de tanta amplitud, que sería imposible e incluso innecesario pretender una enumeración siquiera de todos los programas y las acciones sociales en curso, que establecen las bases esenciales para un desarrollo humano integral.
La economía nacional tiene quizás como mayor virtud la de haber apoyado la realización de esta Revolución dentro de la Revolución, que trasciende el estrecho límite de las transacciones mercantiles y desborda cualquier concepción sobre el desarrollo existente en este mundo globalizado, neoliberal, en profunda crisis de valores humanos donde 842 millones de personas padecen hambre y la cifra tiende a incrementarse en cinco millones cada año, y donde el Banco Mundial revela que la corrupción involucra cada año una cifra que oscila entre 1,5 y 3 millones de millones de dólares.
Las modestas cifras empleadas por Cuba en sus programas sociales con ejemplar efectividad están a distancia sideral de las astronómicas sumas que mueven la corrupción, el narcotráfico, la especulación financiera, la producción y venta de armas de destrucción masiva y de todo tipo, o la publicidad comercial.
No poseemos armas de destrucción masiva, pero frente a la desbocada agresividad del imperio y su política hegemónica, la Revolución Cubana tiene un arma moral letal: el ejemplo de un país que ha sido capaz de resistir y de hacer mucho con muy poco.
Es este el país donde todos los niños asisten gratuitamente a la escuela y se gradúan de sexto grado, donde todos ingresan al séptimo grado, y donde el 99,5 por ciento de los adolescentes se gradúa de noveno grado.
Es este el país donde contamos con el mayor número de maestros por habitante y menor número de alumnos por aula.
Es este el país donde todos los niños comienzan a estudiar computación desde el preescolar.
Es este el país donde el desempleo registra un excepcional nivel inferior a 3 por ciento, que equivale técnicamente a pleno empleo, y donde el estudio constituye una humana forma de empleo que beneficia a 107 302 estudiantes de los Cursos de Superación Integral para jóvenes, de los cuales ya 30 mil cursan estudios superiores.
Es este el país donde la universalización de la enseñanza superior se extiende a todos los municipios y ofrece oportunidades de estudios superiores a cualquier joven en cualquier lugar donde resida.
Es en Cuba donde más de 15 mil trabajadores sociales desarrollan su trabajo solidario de atención a personas de la tercera edad que viven solos o tienen bajos ingresos, niños con carencias nutricionales, jóvenes no vinculados al estudio o el trabajo, y donde se ha concluido un estudio único en su tipo acerca de las personas discapacitadas, y otro también único de carácter psicopedagógico y clínicogenético de las personas con retraso mental, encaminado a mejorar la calidad de vida y la integración social de estas personas.
Es en Cuba donde estudian 16 mil instructores de arte y donde 3,5 millones de personas participan en una Feria del Libro que funcionó en 30 sedes con la venta de millones de libros.
Es Cuba el país donde la televisión no es la caja de difusión de banalidades, comercialismo y violencia, sino potente instrumento de educación y cultura, que funciona como una Universidad para Todos.
Cerramos el año 2003 en mejor situación económica que el año anterior.
Entonces el turismo estaba estancado, y ahora crece con fuerza; la relación de intercambio era desfavorable prácticamente en todo nuestro comercio exterior, y ahora, aunque algunos productos, como el petróleo, mantienen muy altos precios, los del níquel se han elevado apreciablemente en los meses finales del año; la Tarea Alvaro Reynoso se encontraba en su más difícil período de arrancada, y ahora encuentra condiciones más favorables. No teníamos control de cambios, y ahora contamos con ese instrumento de control, racionalidad y freno a los excesos de la dolarización.
En el pasado año la producción agrícola estaba afectada por eventos meteorológicos dañinos, y en este año hay incrementos de importancia en cítricos, viandas, hortalizas, plátanos, frijoles, huevos y carne de cerdo. La agricultura urbana se ha consolidado como una experiencia de alto significado para la producción de alimentos sanos y la provisión de empleos productivos y socialmente muy útiles.
En 1993, la agricultura urbana apenas existía, y en el año que termina produce unos 3 millones 700 mil toneladas de alimentos y ofrece 326 mil empleos.
Es un ejemplo de trabajo perseverante, bien concebido, controlado y estimulado.
En el año 2003 el Presupuesto del Estado continuó desempeñando su papel en el funcionamiento de la actividad presupuestada se mantuvo dentro de los límites de déficit que fueron aprobados por la Asamblea Nacional, y tenemos además el enorme caudal de superación, cultura, integración social y solidaridad que emana de los programas sociales, y el activo invaluable que representa un pueblo más culto y pleno.
El próximo año 2004 presenta en lo económico un pronóstico de cierta recuperación de la economía mundial después de dos años de fuerte recesión en Estados Unidos. Son pronósticos que encierran alto margen de error, pues la recuperación en Estados Unidos está lejos de ser sólida. Ella ocurre en medio de los más formidables déficit comerciales, de cuenta corriente del balance de pago y fiscal de la historia de ese país. El desempleo en Estados Unidos se mantiene en 6 por ciento, y los déficit mencionados, acrecentados por el gasto militar creciente, pueden hacer abortar la recuperación, mientras que Europa mantiene su virtual estancamiento, y Japón, aunque creció después de más de una década de estancamiento crónico, no tiene un camino de recuperación claro.
En cualquier variante, el pronóstico sobre la coyuntura económica externa en que debemos desempeñarnos en el próximo año 2004, no es peor que el del año 2003.
El rasgo distintivo del próximo año que merece una atención redoblada es la creciente agresividad del gobierno de
Estados Unidos y sus amenazas contra Cuba.
Esta realidad nos impone a los cubanos, a la sociedad toda y a la economía incluida, la necesidad suprema de prepararnos elevando nuestra capacidad defensiva a tal punto que los haga desistir de su intención de borrar el ejemplo para ellos insoportable de la resistencia y el desarrollo cubanos, que como bofetada permanente los enfurece, y de derrotarlos si nos atacan.
La Comisión de Asuntos Económicos está convencida de que, al recomendar a la Asamblea Nacional la aprobación de los Lineamientos del Plan de la Economía Nacional y el Presupuesto del Estado para el próximo año, estamos aprobando no sólo instrumentos para el desarrollo económico y social, sino instrumentos para colaborar a hacer inderrotable nuestra defensa y asegurar nuestro derecho a la vida, a la independencia, al socialismo.
Ni el gobierno que desde Estados Unidos pretende dominar este mundo ingobernable, ni sus aliados europeos que con torpeza y sumisión se alinearon contra Cuba, pueden intimidarnos.
Si en momentos de adversidad y pobreza suprema de medios Ignacio Agramonte fulminó a los que intentaban persuadirle a rendirse, diciéndoles que el arma con que contaba era la vergüenza de los cubanos, hoy contamos con la vergüenza y la moral que durante los últimos 50 años ha sembrado la Revolución Cubana y ha personificado el compañero Fidel. Pero ahora contamos además con armas de buen fuego para cada compatriota, y con el arma estratégica que es todo un pueblo culto, patriótico, preparado para exterminarlos y hacer que el polvo de nuestro suelo sea anegado por la sangre de los invasores.

Segundo Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en la VI Legislatura.
23 de diciembre de 2003.
“Año de Gloriosos Aniversarios de Martí y del Moncada"

¿Por qué Fracasó el anti-Castrismo de los Americanos?

¿Por qué Fracasó el anti-Castrismo de los Americanos?

Luis Ortega
cubasi

Están pasando cosas en Miami de las que nadie se da cuenta. Pero ocurre que yo, que soy uno de los fundadores del exilio cubano, no puede menos que señalar estos cambios con un cierto optimismo.

Para mí el exilio comenzó en 1953, a raíz del asalto al Moncada , por consiguiente, acabo de cumplir, el pasado mes de julio cincuenta años observando las carreras y gritos de mis compatriotas como si fueran animalitos desenfrenados.

Hay unos pequeños roedores que se llaman lemmings, originarios del norte de Europa, que andan siempre en grandes manadas junto a las playas, y ocurre que cuando uno de la manada lanza un grito, todos salen corriendo enloquecidos hacia el mar y se suicidan en masa.

Cuando pienso en mis compatriotas, siempre me acuerdo del extraño fenómeno de los lemmings. Cuando yo salí de Cuba, en el año 1953, éramos muy pocos los que salíamos al exilio. De modo que en aquellos tiempos no hubo la desbandada de los animalitos. Uno salía porque la policía de Batista le caía arriba y todos los días aparecían cadáveres en las calles La cosa comenzó a partir del 1 de enero de 1959. Fue, de verdad, una carrera loca de roedores lanzándose al mar como los lemmings. Eso dura hasta hoy.

Muchas han muerto en la fuga precipitada. Otros han logrado el propósito de llegar el norte.

A partir de 1959, en los primeros años, cuando las comunicaciones en Cuba eran difíciles, el sueño de los cubanos era volver a la isla algún día. Cada vez que se que se aproximaba un fin de años. El tema obligado era el de pasar las navidades en Cuba. El año que viene sí vamos a cenar en la Habana, decían los viejos. Ya el año anterior habían dicho lo mismo y no había ocurrido nunca. Cenar en Cuba, al día de la Nochebuena, era el tema más importante. Cada quien soñaba con cenar en familia, en su pueblo .

Pues bien, han pasado los años. El fenómeno ha ocurrido a la vista de todos. Ya nadie habla de cenar en Cuba. Ya son miles y miles los que cada año van a cenar a sus pueblos. Es casi una rutina. Nadie ha señalado el hecho de que se ha roto la incomunicación y se ha producido la re- unificación de las familias cubanas. Hasta los más radicales, los viejos temerarios, van y vienen a Cuba y siguen hablando, en sus tertulias, de la revolución que van a hacer, pero viajan a la isla con el ceño fruncido. Hay uno que anda por ahí que inclusive fue a Cuba en un bote para liberar la isla, cayó preso, lo soltaron porque era muy viejo, regresó a Miami, y no se sabe si cena aquí o con sus parientes en Cuba.

Es decir, los 45 años han producido un cambio extraordinario. Los combatientes siguen siendo combatientes, pero viven en las sombras y muchos van a Cuba calladitos. La vejez lo domina todo en Miami.

Por alguna parte debe haber todavía cubanos inteligentes a la manera como se usaba en otros tiempos. Yo tengo mis dudas, pero no rechazo la posibilidad . Debe haberlos, probablemente están encuevados. Alguno de ellos debe salir a la calle y tratar de explicar por qué ha pasado todo esto. Es decir, por qué ha fracasado la contrarrevolución financiada por los Estados Unidos para devolver a Cuba a la órbita de la dominación de Washington.

Yo tengo una opinión muy simple y alguien debería desarrollarla.

El anticastrismo ha fracasado simplemente porque no tenía basamento histórico. No tenía razón de ser. Era un truco fabricado por los americanos, con mucho dinero, muchos millones, para recuperar la vieja colonia de Cuba. Lo que queda hoy, dentro y fuera de la isla , se mantiene todavía con dinero . Pero es un tronco seco, sin vida.

Izquierda Unida española subraya respaldo a Revolución Cubana

Izquierda Unida española subraya respaldo a Revolución Cubana

Rafael Calcines
Prensa Latina

La VII Asamblea Federal de la coalición de partidos Izquierda Unida (IU) aprobó hoy por unanimidad una resolución de espaldo a la lucha del pueblo cubano por mantener su soberanía.

El documento exige el levantamiento del bloqueo que por más de 40 años ha mantenido Estados Unidos contra la isla con el inútil propósito de subvertir el proceso revolucionario en esa nación del Caribe.

Hace especial énfasis en el apoyo a la liberación de los ciudadanos cubanos Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, René González, Ramón Labañino y Fernando González, quienes cumplen largas e injustas condenas en cárceles de Estados Unidos por enfrentar a los grupos que desde ese país intentan agredir a Cuba.

Asimismo manifiesta la condena de los comunistas españoles a las constantes violaciones de los derechos humanos de que son victimas los cientos de presos que Estados Unidos mantiene en la base militar de Guantánamo, a pesar de las protestas de la comunidad internacional.

Los 787 delegados asistentes a La VII Asamblea federal, que sesionó durante tres días en esta capital, reiteraron en varias ocasiones su solidaridad militante con la revolución cubana.

En una de sus intervenciones el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares consideró la "dignidad permanente de Cuba frente a las agresiones y el bloqueo de Estados Unidos" como uno de los ejemplos que han influido en el cambio político favorable a las fuerzas progresistas en América Latina en los últimos años.

El encuentro finalizó ayer tras la elección del nuevo Consejo Federal, formado por 96 miembros y encabezado por Llamazares, quien fue reelegido en su cargo con 565 de los 748 votos válidos.

Llamazares fue elegido igualmente por amplia mayoría como candidato por IU a los comicios presidenciales que se celebrarán aquí en marzo de 2004.

Los resultados de los debates y la elección de la nueva dirigencia de IU evidenciaron que en los últimos años ha progresado una tendencia a la unidad y el consenso en las filas de la coalición, que ahora se dispone a ampliar su espacio político en las generales del año próximo.

Para ello Llamazares se pronunció por un programa que promueva la recuperación de los derechos sociales de los ciudadanos, la democracia participativa, y un modelo federal que garantice la unidad, diversidad y desarrollo armonioso de las comunidades autónomas.

Argentina: Las asambleas, de la utopía a los proyectos

Argentina: Las asambleas, de la utopía a los proyectos

Rubén Dri
Rebelión

La pueblada del 19-20 de diciembre de 2001 constituyó uno de esos momentos en los que gran parte de los sectores populares ocupan el espacio público, se ponen como sujetos y producen un corte en la historia, planteando los grandes objetivos que signarán de ahí en más el devenir histórico de la sociedad por todo un período. Es el momento carismático que caracteriza a todo cambio histórico profundo.

En ese momento los objetivos se expresan en forma utópica. Es el momento de la gran utopía que expresa lo máximo a lograr, sin matices, sin concesiones. Es el significado profundo del "¡que se vayan todos, que no quede ni uno solo!". Esa consigna conserva toda la validez que tuvo desde el primer momento. Quienes interpretan que fracasó completamente porque volvieron todos, o mejor, se quedaron todos, en realidad confunden el momento utópico con el de los proyectos.

La utopía abre el ámbito, desbroza el terreno en el que se pueden realizar los proyectos. Sin éstos, la utopía queda vacía. Ninguna utopía se puede realizar inmediatamente. No sería utopía. Más, nunca es plenamente realizable. Crea el ámbito de lo realizable, pero ella siempre se encuentra más allá, como el horizonte que, a medida que uno avanza, no deja de alejarse.

El "¡que se vayan todos!" es la utopía de una nueva sociedad de relaciones fraternales, horizontales, en la que todos sean reconocidos como sujetos y tengan la posibilidad de realizarse plenamente. Pero es esa utopía expresada en negativo, porque los "todos" que se tienen que ir son los que expresan el proyecto neoliberal privatizador, flexibilizador, que ha producido la devastación del país.

A esa utopía hay que darle contenido. Es el momento de los proyectos. Hay que poner en juego la reflexión, el estudio, las organizaciones, las creaciones, en una palabra los instrumentos mediante los cuales se vayan realizando los anhelos, deseos, objetivos, reclamos que incluye la utopía.

En la pueblada que levantó la citada utopía convergieron amplios sectores populares formados por profesionales, amas de casa, estudiantes, trabajadores ocupados y desocupados, militantes, vecinos, hombres y mujeres de los barrios y del centro. Entre ellos es necesario resaltar la amplia participación de sectores pertenecientes a la denominada "clase media" golpeada, humillada y engañada.

Es especialmente, aunque no exclusivamente, del seno de este sector, que nace una nueva manera de organizarse, la "asamblea". Es la creación más genuina de la pueblada del 19-20 diciembre de 2001, porque los piquetes ya existían. La asamblea nace en el momento de máximo fervor, entusiasmo y expectativas que tuvieron lugar en los primeros tramos de la pueblada.

Desde ese momento, el movimiento popular fue atravesado por un intenso y acalorado debate sobre el significado de la pueblada y, en consecuencia, sobre lo que era necesario hacer. Fue común la interpretación literal del ¡que se vayan todos!, confundiendo completamente el momento utópico con el del proyecto. Como los que debían irse no se fueron, esta interpretación sólo produjo desilusión y frustración.

Las organizaciones de la izquierda tradicional, en general, interpretaron el fenómeno de las asambleas como un nuevo espacio para captar militantes y bajar las consignas "justas" de las que ellos son sus legítimos creadores. Muchas veces la asamblea fue el espacio en la cual diversas organizaciones disputaban sus espacios de poder, contribuyendo, de esa manera, a su disolución..

Desde el sistema, expresado en los medios de comunicación y en las intervenciones de miembros del gobierno, se baja actualmente el mensaje de que las asambleas ya no existen, están muertas, lo cual no deja de ser una mentira dirigida a difundir el desaliento.

Es cierto que muchas asambleas desaparecieron, otras se dividieron, otras se encuentran reducidas a una pequeña expresión. Pero también es cierto que hay asambleas que no sólo no murieron, sino que se consolidaron y crecieron, sobre todo cualitativamente. Muchas tienen local en el que realizan talleres de música, de folklore, de tango, de teatro; seminarios de filosofía, economía, deuda externa, ALCA; emprendimientos productivos; ollas populares, merenderos. Se crean espacios de reflexión y discusión política en los que suelen confluir diversas asambleas.

Hay asambleas que cultivan una creativa y fraternal relación con los cartoneros y que resisten la inclinación de sectores de la clase media, fogoneados por la presa del sistema, a volver a ver a los "piqueteros" como los enemigos, causantes de la violencia. Hay lazos comunicantes entre asambleas y piqueteros que no han abandonado la lucha por una nueva sociedad.

Muchas asambleas aprovecharon el momento de entusiasmo, carismático, para reflexionar sobre los pasos a seguir y previeron que al entusiasmo primero le iba a seguir la rutinización, lo "normal" de la vida con sus contradicciones. Sólo organizándose y siendo creativos podían tener futuro.

Esas asambleas hoy están vivas, activas. Son gérmenes de transformación. En el volante de la "Asamblea de Corrientes y J. B. Justo" en que se invita a participar el 20 de diciembre junto a los familiares de los caídos en la pueblada del 2001, se plantean con claridad el momento utópico y el de los proyectos. En el centro del volante se encuentra la fecha 19-20 de diciembre. A la izquierda, la "utopía": "2001: Pueblada. El pueblo en la calle gritó ¡que se vayan todos, que no quede ni uno solo! de los que destruyeron el patrimonio nacional y trajeron la desocupación, el hambre y la miseria a la mayoría del pueblo argentino".

A la derecha los proyectos: "2003: Asambleas populares". Pensamos y hacemos el país de otra manera: Autonomía, democracia directa, economía solidaria, emprendimientos productivos, cultura popular, nuevas relaciones sociales, construcción de poder popular".

La asamblea es la forma de organizarse que encontraron los sectores populares urbanos, especialmente, aunque no únicamente, de la Capital Federal. El fenómeno tiene sus expresiones también en ciudades como La Plata, Rosario, Santa Fe, Córdoba. Es una creación genuina y novedosa del movimiento popular que nos pone en la obligación de aportar a la construcción de dicho movimiento desde esa perspectiva.

La asamblea es horizontal, pero no confunde la horizontalidad como utopía con su realización efectiva. Como horizonte, como exigencia, debe mantenerse. Expresa el deseo de construir un poder lo más horizontal posible, un poder popular que sea capaz de controlar todos los liderazgos que necesariamente surgen. En su seno se van cultivando las nuevas relaciones sociales, se va construyendo el poder popular.

Si queremos una nueva sociedad, con nuevas relaciones sociales, debemos comenzar hoy esa construcción. Si no lo hacemos en el camino, no lo haremos cuando lleguemos a la meta. En la asamblea vamos realizando esa nueva sociedad. Es el "socialismo de cada día". Si en el camino cultivamos relaciones alienadas, ésas misma relaciones serán cultivadas posteriormente.

Pero de ninguna manera pensamos que debemos quedarnos en ese espacio de "micropoder" que es la asamblea o la articulación de asambleas. Es necesaria la transformación de toda la sociedad. Se requiere la construcción y organización del movimiento popular que verdaderamente pueda ejercer el verdadero poder popular. Las asambleas constituyen un momento de esa construcción.

El camino es hacia la construcción y organización del movimiento popular que hoy existe, pero se encuentra disperso, fraccionado, sin encontrar todavía la manera de ser un verdadero poder que no sólo ponga límites al accionar del gobierno y, en general, a las corporaciones que detentan el poder de dominación, sino que se constituya en el poder de toda la sociedad, construyendo un verdadero estado popular.

Buenos Aires, 19 de diciembre de 2003

Chávez: Tenemos el compromiso de seguir limpiando a PDVSA

Chávez: Tenemos el compromiso de seguir limpiando a PDVSA

Venpres

El Presidente de la República de Venezuela, Hugo Chávez Frías se comprometió a continuar con el proceso de depuración de la nómina de trabajadores de Petróleos de Venezuela, durante la transmisión de su programa dominical "Aló, Presidente", número 175, realizado desde esta región zuliana.

Ante la insistente petición del público asistente a Bajo Grande, que en consignas gritaban "Limpieza, limpieza en Pdvsa", el Primer Mandatario Nacional ratificó que "tenemos el compromiso de seguir limpiando a Pdvsa".

El Jefe del Estado hizo un recuento del paro petrolero y de cómo el pueblo y la Fuerza Armada Nacional junto con el Gobierno, lograron vencer la huelga convocada por factores de oposición enquistados dentro de la principal industria de los venezolanos, cuyo rescate se inició el 19 de diciembre cuando se puso en marcha el plan. De igual manera, recordó las amenazas de las que fueron objeto soldados y pueblo por recuperar la empresa.

Por su parte, el director interno de Pdvsa Occidente, Félix Rodríguez, al participar en el programa también reconoció el esfuerzo de quienes soportaron trasnochos, amenazas y presiones -Es necesario avanzar, no podemos pararnos. Tenemos que arrancar y en el camino iremos viendo lo que tenemos que hacer, pero es necesario continuar haciendo. El compromiso de esta nueva Pdvsa es avanzar y ayudar a conducir a esta patria a los destinos que realmente se merece nuestro pueblo. Así es y así será., dijo el funcionario.

Nuevamente el Presidente Chávez tomó la palabra y precisó las cifras que para la fecha mostraban una lenta pero segura recuperación de la industria.

En este sentido, anunció que 1 billón 300 mil millones de bolívares ha ingresado al Fisco Nacional, como resultado de la nueva gestión de Pdvsa, "que son del pueblo, para la educación, la salud, el crédito, para el desarrollo del país".

Aseguró el presidente Chávez que "estamos construyendo un país para todos, no para una minoría. Cómo podía aceptar yo, ser presidente de Venezuela, y que siguiera con aquella Pdvsa, sin poder mover a un gerente, prefiero dejar de ser presidente. Había que poner control en Pdvsa y así lo hicimos".

En el programa también intervino el gobernador del estado Falcón, Jesús Montilla, quien destacó la labor de los trabajadores en esa entidad nor-occidental.

-Recuerdo que en el estado Falcón, se libró un escenario importantísimo. Ahí está la refinería más grande del mundo (Paraguaná), totalmente paralizada. De allá salieron muchos marinos, a mover el "Pilín León".

Asimismo, comentó que "a doce meses de esos hechos, uno los valoriza más y ve que el pueblo venezolano, la Fuerza Armada, el liderazgo suyo y todos los que tuvimos esa responsabilidad, quedó demostrado que somos capaces de librar muchas otras batallas que van a venir. Victoriosos, estamos más moralizados que nunca, tenemos más fuerza en el pueblo, más capacidad y vamos a ir venciendo etapas".

-Erradicar el analfabetismo meta para el 2004:

El Ministro de Educación, Cultura y Deportes (Mecd), Aristóbulo Istúriz, anunció que la erradicación total del analfabetismo en nuestro país es una de las metas prioritarias que se ha impuesto el Gobierno nacional para el próximo año.

-Este es el gran reto para el año que viene. La Misión Robinson 01 debe llegar a julio cuando quedará erradicado definitivamente el analfabetismo en Venezuela. En el acto del próximo sábado 27 en Los Próceres vamos a llegar al millón de personas alfabetizadas y esperamos en abril culminar todo el proceso y si queda algo llegarlo hasta julio. El día 05 de ese mes será el evento donde Venezuela anunciará al mundo que ya no hay analfabetos en el país, señaló Istúriz poco antes de inaugurar en la parroquia La Vega la Escuela Bolivariana número tres mil en el marco de una transmisión simultánea del programa Aló Presidente que se estaba efectuando desde Maracaibo, Estado Zulia.

Istúriz aseguró que el año próximo se inaugurará la Escuela Bolivariana 3.500 y, además, "también llegaremos al millón y medio de la educación inicial llegaremos también a la escuela número 100 de técnica agropecuaria. Estas son algunas de las metas que tenemos previstas para el 2004".

LITERATURA, DIÁSPORA Y ESPACIO NATURAL: UNA EFEMÉRIDES

La literatura no es un río ni una mina de carbón, algo que no pueda desplazarse más allá de las fronteras insulares. Dondequiera que haya un escritor cubano que se sienta cubano y escriba en la lengua de los cubanos, habrá literatura cubana.

Ambrosio Fornet La Habana

Soy de los que creen que Cuba es el espacio natural de la literatura cubana de la diáspora. Por Cuba entiendo no solo un territorio físico, sino también una comunidad de lectores ligada a él y una tradición literaria que se remonta al Espejo de paciencia, en el siglo XVII. Pero la literatura no es un río ni una mina de carbón, algo que no pueda desplazarse más allá de las fronteras insulares. Dondequiera que haya un escritor cubano que se sienta cubano y escriba en la lengua de los cubanos, habrá literatura cubana. Sobran los ejemplos, desde Heredia hasta nuestros días. De modo que quienes piensen como yo, tienen que encarar un doble desafío: teórico, de un lado (qué entienden por literatura cubana), y práctico, del otro: qué deben hacer para que los escritores cubanos de la diáspora puedan integrarse a esa comunidad cultural que es también la suya (o viceversa, para que dicha comunidad pueda recuperar ese capital simbólico que es suyo también).

No padezco de lo que pudiéramos llamar el síndrome de las efemérides pero no puedo dejar escapar la oportunidad que me brindan para recordar que en estos días se cumplen diez años de la publicación del primer dossier de La Gaceta de Cuba dedicado a los escritores de la diáspora no conocidos en Cuba. Fue justamente en el número de septiembre-octubre de 1993. Ese, y los cuatro dossiers que le siguieron en un lapso de cinco años, abarcaron —aunque de manera esquemática— la crítica y el ensayo, la narrativa, la poesía y el tema ineludible y polémico de la identidad. Los textos fueron recogidos parcialmente en el volumen Memorias recobradas (2000). En la presentación del primer dossier se decía que la obra de aquellos autores merecía ser conocida entre nosotros porque formaba parte «de un gran movimiento que desde el pasado siglo intenta definir los conflictos ideológicos y la fisonomía espiritual de la nación a través de su literatura». Y se afirmaba, además, que las discrepancias de fondo o de enfoque no debían «impedirnos continuar esa exploración siempre renovada de la conciencia nacional y de los mitos insulares con la íntima convicción de que se trata de una empresa inexorablemente colectiva, a la que todos nuestros intelectuales y artistas pueden contribuir por igual, tanto dentro como fuera de Cuba».

Ha llovido mucho desde entonces, pero los argumentos mantienen su vigencia. Y hemos recorrido un largo trecho, en lo que concierne a la práctica. Ya no se trata solo de reimprimir a los clásicos fallecidos en el exilio (Mañach, Lydia Cabrera, Novás Calvo, Montenegro, Baquero...), sino también de publicar a los contemporáneos y de favorecer las antologías «conjuntas», en las que autores y autoras de las dos orillas (si se me permite esa socorrida metáfora fluvial) se integran en un solo corpus, sin distinciones políticas o geográficas. Creo que fueron Mirta Yánez y Marilyn Bobes las que abrieron el camino con Estatuas de sal (1996), un volumen dedicado a las narradoras, y luego Jorge Luis Arcos con Las palabras son islas (1999), un amplio panorama de la poesía cubana del siglo pasado. Ambos vinieron a ser los antecedentes inmediatos de los tres volúmenes publicados en el 2002 por el Fondo de Cultura Económica, de México, en los que ya no solo los escritores antologados, sino los propios antologadores, formando dúos, son de ambas orillas.

Es mucho —como suele decirse— lo que falta por hacer, pero lo cierto es que ya nuestros lectores pueden leer, además de los clásicos citados, excelentes antologías de la poesía de José Kozer (No buscan reflejarse, de Arcos), así como de los cuentistas cubanos de la diáspora (Isla tan dulce y otras historias, de Carlos Espinosa Domínguez) y las novelas La isla del cundeamor, de René Vázquez Díaz, Hagiografía de Narcisa la Bella, de Mireya Robles, y Como un mensajero tuyo, de Mayra Montero. Cada vez con mayor frecuencia se encuentran textos sobre escritores y artistas de la diáspora en nuestras revistas culturales y en otras publicaciones, como Correo de la Emigración, por ejemplo, que tiene una sección permanente dedicada a ellos. El tema de la emigración en el cine y la literatura viene siendo estudiado desde hace tiempo. Y ahora es posible, además, asistir a exposiciones de homenaje como la que la Biblioteca Nacional le dedicó a Labrador Ruiz el año pasado, con motivo del centenario de su nacimiento... Hace unos días, por cierto, un grupo de investigadores se reunió en el Instituto de Literatura y Lingüística para rendirle homenaje, por el mismo motivo, a Lino Novás Calvo. En fin, ya se realizan aquí tesis de licenciatura y cursos de postrado sobre escritores de la diáspora... Si el ritmo se mantiene, nuestro medio acabará convirtiéndose para ellos —o al menos, para aquellos que lo deseen, que no son todos— en lo que debe ser, su espacio natural.